Un lugar de ensueño, La Cascada Golondrina y El Potencial Infinito

No hace muchos días que pasé esta gran aventura. Corrían los últimos días de junio y un amigo natural de Argentina y amante de las aventuras me invito a pasar unos días en el lugar donde estaba trabajando. Él vive en un hermoso pueblito muy cerca de la ciudad entre las nubes. Allí se encuentra la gran catarata “Gocta” que es la tercera más alta del mundo. Debido a esto, el turismo creció enormemente en el pueblo. Además, muchos extranjeros empezaron a comprar terrenos por allí y a construir hermosos hoteles y casas de campo. Sin duda es un lugar cotizado. Es como si un halo de misterio y encanto natural cubriera aquel lugar; por ello, es que atrae a tantas almas aventureras y corazones unidos a la naturaleza.

Eran días un poco aburridos, ya que, debido a la pandemia, aún hay muchas restricciones para viajar y hacer turismo con normalidad. Yo andaba en esas hasta que Gus – el amigo de argentina- me invitó al pueblo para salir a explorar por las montañas y de paso enseñarme a escalar como me lo había propuesto unos meses antes.  De buena gana accedí, quería probar mis reflejos en la escalada y también estaba algo estresado por no poder viajar y también, porque era la época perfecta: no había lluvias y estaba de vacaciones ¡nada mejor que perderse en la naturaleza! Así fue que coordinamos el día en el que iría para allá y, de paso, me encargó llevar algunos ingredientes para cocinar mientras estuviera allí.

El tan ansiado día llegó. La verdad quería ir en mi motocicleta, pero se me había vencido el seguro y le faltaba hacer mantenimiento por lo que tuve que dejarla e ir en carro.

 Antes de partir, me aseguré de tener todo listo

  • Veamos que tenemos por aquí: un par de vinos Malbec- Los Arboles- queso mozzarella, carne, chorizos y dulces ¡perfecto! creo que, de lo que Gus me encargó, no falta nada. Y en cuanto a mi equipaje personal: ropa, sandalias, toalla, cepillo dental y mi laptop.
  • ¡Perfecto! ¡Mi equipaje está listo!

Me puse mis audífonos, tomé mi mochila de viajero y partí hacía el pueblo. Me tomó alrededor de una hora y media poder llegar por algunas esperas en el camino, ya que estaban haciendo mantenimiento de la trocha y teníamos que parar por momentos.

No me tomó mucho tiempo llegar hasta donde estaba Gus. Él estaba trabajando en una hermosa casa con vista a la catarata. Esta casa era de un amigo suyo que se encontraba de viaje por España y al que Gus pidió permiso para poder ir a quedarme allí.

Cuando llegué, el encanto del lugar me atrapó enseguida. ¡Parecía sacado de un cuento! Una casa de campo hecha con elegantes piedras y refinadas maderas. Una cocina muy bien equipada, una elegante terraza, internet satelital y lo más impactante: “La vista” ¡El lugar tenía una vista fenomenal! La casa estaba rodeada de enormes montañas cubiertas de árboles de pino y eucalipto. Al fondo, se notaba Gocta. En esta época el caudal no es muy fuerte y solo se veía una hilera de color blanco resbalando por la montaña.

  • ¡Deniked! ¡Después de tanto tiempo que nos vemos! Pasa, te mostraré el lugar, dijo Gus
  • ¡Gracias! Que atrapante lugar y que envidia despertar todos los días con esta vista.
  • Ponte cómodo y deja tus cosas por allí. Ahora te paso la clave del internet y de un rato cocinamos algo delicioso.
  • ¡Dale!

Aproveché para avisar a mi mamá que llegué sin ningún problema al pueblo, luego contemplé el cielo y la forma de las montañas. Había una en especial que llamó mi atención. Me hizo recordar al principito y a la serpiente que se comió al elefante.

 Al cabo de un rato, Gus me mostró los panes que el mismo preparaba. ¡Eran enormes y esponjosos! Y tenían una textura y rasgos muy peculiares que parecían de aquellos cuentos de campo.

  • Es hora de cocinar, ¿Qué tal si hacemos una lasaña?, dijo Gus
  • Lo que tú quieras, solo dime en que te ayudo

Saqué los ingredientes y se los di a Gus.

  • Perfecto, trajiste todo lo que te pedí. Ahora picaré algunos tomates. Por lo pronto, tú ve picando aquellas cebollas.
  • Está bien.

Gus picó los tomates rápidamente y los licuó con un poco de agua. Por otro lado, a las cebollas que había picado las caramelizó con un poco de azúcar, luego agregó hojas de laurel, algunas especias y carne molida. Dejo cocinar esa mezcla unos minutos y luego agregó la salsa de tomate que había licuado y dejó cocinar un rato más. Conversamos por un rato hasta que toda la mezcla empezó a oler muy bien. Entonces Gus sacó una fuente de vidrio y colocó una base preparada al pie de la fuente y empezó a verter la mezcla para nuevamente poner una base por encima. Hizo esto varias veces hasta tener unas cinco capas. Solo en la penúltima y ultima capa colocó queso mozzarella rayado y luego metimos la fuente al horno. Paso alrededor de media hora hasta que estuvo todo listo ¡Se veía delicioso!

Gus abrió el vino Malbec y cortó rodajas de su exquisito pan y preparó la mesa en la terraza

Disfrutamos de un agradable almuerzo y luego conversamos un poco

Gus es de aquellas personas con las que puedes hablar de temas filosóficos, existenciales y de la naturaleza de la realidad. De hecho, fue así como nos hicimos amigos. Conversando, en una caminata, sobre todas las dudas que nos generaba todo este asunto de la pandemia abordándolo desde distintas perspectivas.

Entonces me fui dando cuenta de algo: el tener un amigo de otro país, con otra cultura, con ideas y puntos de vista que no ves muy a menudo y que practica cosas que muy poca gente de mi entorno practica me estaba dando nuevas experiencias. Es decir, poder ver las cosas desde otra perspectiva y vivirlas era muy enriquecedor para la conciencia, ya que lo que buscaba mi ser era experimentar la vida desde muchos puntos de vista. Existe allí un infinito potencial donde podemos aprender y donde podemos ir a aquellos lugares de la conciencia donde no hemos ido nunca y lo divertido que es probar la vida con nuevos sabores y colores.

Pronto llegó el atardecer. Básicamente ese fue un día de reconocimiento del lugar. Gus sacó mate para tomar y trajimos unos sillones a la terraza para conversar. El cielo estaba muy despejado y tomó un color entre anaranjado y morado. Si miraba a mi derecha podía ver a Gocta y las grandes montañas y si miraba a mi izquierda se veía un hermoso atardecer en un cielo despejado. Y entonces ocurrió, aunque no a un grado tan intenso como en otras ocasiones, pero tuve un pequeño satorí.

Satorí es un momento de no mente, un momento de iluminación, un momento de comprensión y presencia. No es algo que se decida, es algo que de pronto sucede y te das cuenta que el futuro y el pasado son una ilusión y que solo existe un eterno presente creándose y disolviéndose al instante. Creo que las palabras de Spinoza lo describen bastante bien:

“Sentimos y experimentamos que somos eternos”

Estaba en un estado de conciencia donde mi ego se había puesto en paréntesis. Aquellos colores del cielo me abrazaban y despertaban oleadas de alegría dentro de mí. Me hacían sentir vivo: el misterio, la aventura, la maravilla de estar vivo se mezclaron en una sensación que latía fuertemente en mi pecho. No sé cuánto tiempo estuve así, pero poco a poco fui volviendo a como estaba antes: volvieron las palabras, volvieron los pensamientos, pero sabía que había tenido un pequeño satorí, un momento donde el velo de la mente cayó y pude ver la realidad tal como es.

  • Deniked, mañana iremos a escalar. Espero que el clima este bueno como hoy.
  • Ojalá que si Gus. Estoy emocionado por escalar.

Aquella noche hubo luna llena y salimos un rato al pueblo a comprar unas cosas y de paso visitar a Rafa, el cual era un amigo que vivía cerca de allí. Había pasado mucho tiempo desde que no estaba en el bosque en luna llena. Al ver los arboles imaginaba muchas cosas que pronto voy a escribir para un nuevo proyecto que tengo.

Había pasado el primer día y aquella noche dormí muy bien. La habitación donde estaba tenía puertas de vidrio y, al amanecer, pude ver todo el paisaje. Desayunamos el delicioso pan de Gus con algo de miel, mantequilla y leche y luego nos pusimos a pensar sobre el lugar hacia donde iríamos.

  • Oye Deniked, la moto que tengo acá está fallando y que lastima que no trajiste la tuya, porque tenía pensado llevar los equipos para escalar en la moto. Así que creo que, para tu primera vez, deberías iniciarte en el muro de escalada. Te propongo algo: ahora iremos a la cascada golondrina. Debemos escalar aquella montaña- mientras me señalaba con el dedo. Es un lugar hermoso, pero no llevaría allí a personas que no están acostumbradas a caminar.
  • ¡Está bien Gus! Tienes razón aun no tengo experiencia para ir de frente a escalar en la montaña. Primero me iniciaré en el muro de escalada ¡Por ahora vamos a golondrina!

Gus alistó su dron y yo el repelente para insectos, luego fuimos a la tienda del pueblo a comprar agua y algunos snacks para el camino y empezamos la aventura.

Hacia Golondrina

Gus y yo empezamos a subir la montaña. Hacía mucho calor y algunos mosquitos nos picaban. La subida era algo empinada, pero había una gran vista. Cada vez nos alejábamos más del pueblo y se veía más pequeño. En el camino, Gus me dijo que tomará fotos cuando él estaba desprevenido y que el haría lo mismo. Así al final haríamos un collage y una edición de video para el recuerdo. A Gus le encanta el Hobbit y el Señor de los Anillos. De hecho, unos días antes me había enviado por WhatsApp una edición de video donde salía Gocta, pajaritos, hongos y algunas vistas de diferentes ángulos de los paisajes de por allí con un tema musical del Hobbit de fondo ¡Sin duda le quedó muy bien!

Mientras subíamos, Gus me iba explicando sobre el arte de la escalada y me señalaba rocas y me hacía analogías de cómo es que se tiene que escalar. Me contó que él escala desde los diez años y que se inició en la roca de montaña, ya que donde el nació- Mendoza (Argentina)- hay muchos lugares apropiados para dicha actividad. También me contó de cuando fue a escalar al “Huascarán”, la montaña más alta del Perú.

Gus es alguien que está muy acostumbrado a subir y bajar montañas; por ello, subía a gran velocidad. Por mi parte, soy alguien que practica parkour y entrena constantemente por lo que no me costó mucho seguirle el ritmo y subimos la montaña en más o menos 3 o 4 horas hasta que llegamos a una parte muy alta. Estábamos muy cerca a la cima y se veía el agua de la cascada golondrina surcar por enormes piedras. El agua tenía un color oscuro con una mezcla de naranja. El camino era inclinado, Había planos de roca maciza y cada tanto se formaban posas muy redondas y oscuras ¡Parecía ser muy profundo allí! Gus y yo pasamos sin problema saltando de piedra en piedra. Hasta que llegamos a una parte donde había dos enormes rocas paradas lo largo del agua que discurría hacia abajo. Gus y yo tomamos algunas fotos y al avanzar un poco más llegamos a una caída de más de cien metros de altura.

La verdad me daba vértigo acercarme y ver la gran altura. Tenía algo de miedo, ya que recordé que en el año 2016 un norcoreano se resbaló en Gocta y cayó desde muy alto y murió. Por otro lado, Gus se acercaba sin miedo alguno y me mostró los anclajes que uso unas semanas atrás para bajar aquella cascada. Me contó que fue difícil y era muy pero muy resbaloso. Podía imaginarme cuanta adrenalina hubiese sentido si bajaría por allí.

Gus trató de encender su dron para sacar algunas fotos, pero lamentablemente había algunos problemas técnicos que no permitían al dron funcionar bien. Gus probó por largo rato, pero nada funcionó. Así que sacamos los snacks y empezamos a comer, luego nos metimos a una de las pozas oscuras. El agua estaba muy helada, pero no nos importó y nos zambullimos en esas aguas. Pronto el frio pasó y nos relajamos tomando el sol.

Entonces recordé el satorí de la noche anterior y lo bien que la estaba pasando ese momento. ¡que agradable vivir la vida con ese sabor de las montañas! Era como volver hacia mi parte más animal y unida al alma del mundo. Pasado un rato Gus dijo que siguiéramos caminando ya que quería mostrarme un arenal que no estaba muy lejos de allí.

Caminamos un poco y efectivamente encontramos una parte llena de arena blanca ¡parecía nieve! Hacia un bonito contraste con el verde los árboles. Tomamos algunas fotos y continuamos hasta llegar a una parte muy alta desde donde se veía el pueblo y también la catarata Gocta. Nos sentamos allí con nuestras mochilas mientras Gus trataba de hacer funcionar su dron y yo mataba a los mosquitos que me estaban picando. Al final, el dron no funcionó por lo que tuvimos que sacar fotos con la cámara de Gus.

  • Deniked, será mejor que regresemos ya es tarde y no quiero que nos atrape la noche en medio de la montaña.
  • Si también te iba a decir eso.

Ahora tocaba descender la montaña y, mientras lo hacíamos, pudimos sacar unas fotos muy buenas del atardecer.

  • Deniked ¡Conozco un atajo! Creo que deberíamos ir por allí.
  • ¡Sí! Vayamos por allí, porque quiero llegar pronto.

El atajo era muy empinado y descendíamos a gran velocidad, tanto que Gus y yo nos caímos un par de veces mientras bajábamos. La verdad sentí algo largo el camino, pero estábamos muy cerca de la casa cuando la noche nos atrapó. Cuando llegamos, comimos la lasaña que había sobrado del día anterior, luego vimos algunos videos con Gus y finalmente dormí plácidamente después de caminar tanto.

Al día siguiente, Gus tenía que terminar un trabajo. Mientras tanto, yo salí a dar unas vueltas por el pueblo y luego a jugar Warcraf en mi laptop. Más o menos a las cinco de la tarde Gus me llamó para practicar en el muro de escalada.

  • Deniked, ponte este arnés y estos zapatos especiales que ahora te voy a dar una pequeña clase de escalada.
  • Genial ¡Lo que tanto estaba esperando!
  • Deniked, mira este es un nudo ocho. Se debe hacer de esta manera y luego repites el patrón para tener un doble ocho. Así estarás bien asegurado. Ahora frota tus manos con este polvo de magnesio para tener un mejor agarre.

Entonces contemple el muro que el mismo Gus había construido

Gus subió rápidamente el muro sin arnés y metió la soga por unos agujeros en la parte más alta para que sean nuestro punto de anclaje. Entonces me lancé con mi primer intento. A decir verdad, cuando vi a Gus escalar, se veía tan fácil, pero ahora que estaba yo allí era algo más complicado y resbaloso. Yo soy una persona muy ágil y fuerte, pero; a pesar de eso, me faltaba técnica. Los últimos meses me la había pasado entrenando muy duro en el gimnasio por lo que supuse que aquello no sería muy difícil para mí. ¡Qué equivocado estaba! ¡Esto era un nuevo mundo! Se requerían nuevas técnicas, nuevas mañas.

Entonces tomé conciencia de que mientras entrenaba me estaba enfocando en solo una categoría: “La fuerza” y existen tantas categorías que también necesitan ser trabajadas. Estas son la resistencia, la velocidad, la agilidad, la flexibilidad, la fluidez de movimiento y los distintos tipos de técnicas para distintos tipos de disciplina: Parkour, escalada, calistenia, gimnasio, freeruning, etc.

Yo soy un amante de la actividad física en general y me inclino por el parkour. Por naturaleza soy delgado y agil y crecí muy cerca de los campos y bosques y, como se pueden dar cuenta, existe un infinito potencial en cuanto a actividad física se refiere. Existen tantas disciplinas, categorías y maneras de entrenar que están esperando ser experimentadas por los amantes de la actividad física.

No sé si les he contado esto antes, pero me encanta ver animes. Uno de mis géneros preferidos de anime es el: “Shonen” o “Shounen” que literalmente significa: “niño” y va dirigido a un público joven. La historia de un shounen está cargada de grandes dosis de acción y se centra en el desarrollo y el viaje del héroe.

Como ejemplo pondré un anime super conocido: “Dragon Ball” Aquí la historia se centra en las aventuras de Goku y su desarrollo como personaje. A lo largo de la historia, se ve como Goku va aprendiendo nuevas técnicas, viajando por muchos lugares y teniendo muchos maestros y se puede notar su evolución tanto en su aspecto físico como en su personalidad.

Así, el viaje de la vida tiene el arquetipo de un shounen. Estamos aquí para experimentar, para crecer, para vivir muchas aventuras, superar obstáculos, aprender lecciones, conocer amigos y maestros y para desarrollar todo nuestro potencial oculto. Obviamente cada individuo nace con ciertos talentos y habilidades, las cuales son afines a cierto rubro o tipo de actividades.

Por ejemplo, yo nací con un cuerpo ágil y flexible. De niño era muy inquieto y paraba saltando y trepando de aquí para allá. También tenía mucha imaginación y me gustaba inventar historias en mi cabeza ¡Imaginaba mundos! Y una parte de mí siempre estaba en otra dimensión. En otras palabras, yo había nacido con un diseño y naturalmente iba a preferir ciertas cosas, ya que iban acorde a mi esencia.

El punto es que estos talentos- que todos tenemos- están esperando pulirse y desarrollarse. Es muy probable que en el camino también tengamos que aprender otras cosas y otras disciplinas que de alguna manera se interconectan con nuestros talentos ¡Todo Suma!

¿Te gustan las matemáticas?

Si es así ¡vuélvete el mejor en matemáticas! Tanto en geometría, aritmética, algebra y trigonometría. En un nivel superior podrás pasar por el cálculo diferencial e integral y sus distintas aplicaciones. O quizá te provoque estudiar matemática pura, la cual hace muy buen equipo con la ingeniería, la física o filosofía. A poco sabías que gracias a las teorías matemáticas sobre el infinito se logró grandes avances en la ciencia y la ingeniería. Y también el desarrollo profundo de estas matemáticas alimentó las grandes teorías de la física moderna, las cuales fueron confirmadas posteriormente mediante la experimentación aumentando profundamente nuestra comprensión del universo.

O quizá te gusten las artes. Por ejemplo, dibujar y pintar. Podrías volverte experto en varios estilos o usando temperas, acuarelas o lapicillos ¿Cuántas técnicas de dibujo conoces? O también podrías llevarlo al plano digital aprendiendo programas de diseño como Ilustrator, Photoshop, Corel Draw, etc. ¡Cuánto potencial oculto se encuentra allí!

O quizá la cocina. En los días que estuve con Gus y pude probar nuevos platillos fue cuando mi curiosidad en este ámbito despertó. Me di cuenta de la infinidad de posibilidades y sabores que puedes crear ¡Es todo un mundo! Recomiendo el anime Shokugeki no Soma que trata este tema en gran profundidad.

¿Qué pasaría si desarrollamos todo nuestro potencial?

Supongo que han escuchado hablar de Leonardo Davinci. Este fue un hombre que le sacó mucho jugo a su potencial, ya que fue pintor, anatomista, arquitecto, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta, urbanista e hizo grandes aportes a la humanidad en múltiples sentidos. Cuando alguien se vuelve muy bueno o profundiza en dos campos que- aparentemente- están muy alejados uno del otro, de pronto empiezan a surgir nuevas ideas, nuevos puntos de vista. Es como si ciertas cosas que no percibíamos antes ahora son perceptibles ¡Quizá eso fue lo que le pasó a Davinci! Imaginen a un ingeniero civil. Él tuvo que profundizar en las matemáticas, la física, la resistencia de materiales y en todo lo que es ciencia e involucra la parte lógica y analítica. Por otro lado, también le encanta dibujar y escribir poesía y cuentos de fantasía y ha profundizado en esto y practicado mucho. Su sentido del arte, de lo abstracto, de la emoción y la intuición también está muy desarrollado. Es entonces cuando surgen nuevas posibilidades. Ahora quizá sus obras de ingeniería estén revestidas de un alma. Tal vez habrá nuevas formas o las estructuras estarán distribuidas con algún simbolismo especial o alguna referencia a las artes o literatura ¡Qué sé yo! El punto es que allí no solo se notará a un ingeniero, sino también a un artista. Del mismo modo los cuentos y novelas que escribe el artista ahora reflejarán un conocimiento más profundo de la realidad describiendo la belleza de las matemáticas entrelazándose con el alma de las cosas. ¡Es una fusión! Cuando ciencia y arte se juntan pueden suceder cosas grandiosas.

En los días que estuve en aquel pueblo con Gus y mientras aprendía de cocina y escalada reflexionaba sobre todo esto y- como dije unas líneas arriba. Todos nacemos con una gama de talentos que tienen un potencial infinito. Este está oculto en nuestra mente, nuestra alma y nuestro cuerpo y está esperando que tomemos conciencia de ello.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que les haya gustado y para la siguiente se tratará hablaremos de:

¿Cómo reconocer mis talentos para sacarle el máximo potencial?

https://denirin.com/blog/

https://miwayki.com/cataratas-de-gocta-como-llegar/

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3 comentarios

  1. fascinante historia, felicitaciones

  2. Qué hermoso relato hijito! Empezaste narrando tu viaje y terminaste con cosas más académicas, profundizando muchas materias. Te felicito 👏👏👏

  3. Excelente hijito!!! Eres un genio, soy feliz cuando eres feliz, tienes mucho talento, eres muy inteligente y tu sencillez y humildad, ha en de ti una persona maravillosa. Felicitaciones hijo mío.

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